6 errores más comunes al intentar definir tu cuerpo

Para aprender hay que cometer errores, reconocerlos y ponerles solución. No hay que avergonzarse de ellos, pues te hacen más fuerte y sabio.
Os voy a poner una lista de los errores más comunes, que por supuesto yo también he cometido! No te dejan mejorar y te ves estancado sin conseguir tus objetivos. Veamos cuáles son:

  1. Matarte a hacer ejercicio cardiovascular primero (correr, elíptica, remo, etc) antes de hacer los ejercicios de musculación/tonificación. Es el error más común, yo también lo he cometido y cuando me dijeron que era al revés descubrí un mundo nuevo jajaja. Veamos, cuando comienzas a hacer ejercicio lo primero que quemas (primeros 20 minutos) son los carbohidratos; si musculamos primero, las proteínas que hemos consumido antes se irán directamente a nuestros músculos, gracias a los carbohidratos (simples) que transportan los nutrientes rápidamente y dan energía a nuestros músculos. Después, cuando agotamos las reservas de carbohidratos, comenzamos a quemar grasa. ¿Qué pasa si musculamos al final? Sólo nos quedará combustible en forma de grasa, y eso no ayuda a transportar las proteínas y nutrientes a nuestros músculos. Así que ya sabes, musculación al principio y cardio al final. 
  2. Comer fruta y cereales para cenar o merendar por la tarde*. Tened esto bien presente: la fruta se come por la mañana. ¿Por qué? Porque la fruta tiene fructosa, y la fructosa es igual a azúcar natural; así que FRUTA=AZÚCAR. Por la mañana, antes y después del ejercicio va genial, porque nos ayudar a transportar los nutrientes rápidamente para rendir más y mejor. Pero por la tarde-noche, nos suben muchísimo el nivel de insulina en sangre, pues estaremos más sedentarios y no quemaremos esa energía que nos aporta el azúcar. La insulina se encarga de estimular la glucogenogénesis del azúcar, convirtiéndolo en energía. Esa energía que no usamos se convierte en GRASA, adhiriéndose fácilmente a nuestro tejido subcutáneo.  *Si entrenas por la tarde, puedes comer fruta antes del ejercicio sin problemas, y después comer carbohidratos complejos con moderación.

  3. No tener días de descanso. Sobretodo si haces el mismo ejercicio cada día. Has de dejar al menos un día de descanso entre entrenamiento (muscular) para que los músculos ejercitados puedan crecer y recuperarse, para así después rendir más y no lesionarnos! El ejercicio cardiovascular puedes hacerlo cada día si quieres, pero has de estar en buena forma e ir con cuidado de no sobreesforzarte demasiado.
  4. Comer barritas y alimentos procesados/envasados de «dieta». Hay que comer lo más natural posible, entre un 85-90% de alimentos diarios deben ser naturales sin procesar. Estos alimentos procesados llevan un montón de aditivos que ensucian tu cuerpo y hacen que te estanques en tu objetivo. Puedes comer una barrita de proteína (de calidad, tipo Questbar) cuando andas con prisas, pero no lo conviertas en algo habitual y diario. Por otro lado, los alimentos de dieta son una estafa que no ayudan. Mejor comerte una manzana con mantequilla de cacahuete natural que unas galletas dietéticas baja en calorías.
  5. No beber suficiente AGUA (2-3 litros al día). Y digo agua porque beber bebidas energéticas, refrescos light, zumos, etc no vale, ya que tienen miles de aditivos, edulcorantes artificiales, azúcar, colorantes… Qué sé yo, un montón de toxinas. Bebe agua y depurarás constantemente tu organismo. Es lo principal si quieres tener un vientre plano y conseguir marcar abdominales. Puedes beber infusiones y tés, edulcorados con Stevia o limón si quieres.
  6. Rendirte. Para mí, el error más grande de todos. Empiezas motivado queriendo conseguir un objetivo y ves que tras dos semanas de ejercicio intenso y dieta estás prácticamente igual… O incluso peor! O simplemente por pereza y falta de motivación. Cuando estáis a punto de tirar la toalla es cuando surge la «magia», y creedme que es verdad. Siempre hay solución a todo, para ello tienes que reconocer cuáles son tus errores y trata de ponerles solución. También hay que ser pacientes y comprensivos con uno mismo, no podemos cambiar de la noche a la mañana, todo progreso requiere un tiempo. ¡Así que ánimo, disciplina, constancia y fuerza de voluntad!